Casos clínicos

5 Oct 2026

Erosión dental y reflujo gastroesofágico: cómo recuperar la función y la estética de la sonrisa 

La erosión dental es una de las principales causas de desgaste de los dientes. A diferencia de la caries, no está provocada directamente por bacterias, sino por la acción de los ácidos sobre el esmalte y la dentina.

Entre sus posibles causas se encuentran determinados hábitos alimentarios, el consumo frecuente de bebidas ácidas y algunas condiciones médicas, como el reflujo gastroesofágico.

Cuando esta exposición se mantiene en el tiempo, los dientes pueden perder progresivamente parte de su estructura, afectando no solo a la estética de la sonrisa, sino también a la sensibilidad, la mordida y la función oral. Por eso, ante los primeros signos de desgaste, es recomendable realizar una valoración odontológica.

Un caso clínico con un doble reto: función y estética

En IDEM, el Dr. Alfonso Díaz presenta el caso de una paciente joven con reflujo gastroesofágico y una importante pérdida de estructura dental por erosión.

“En estos casos, lo que hacemos es devolver al diente la estructura perdida, mejorando la función oral y la estética. Ambas van de la mano y se trata de procedimientos mínimamente invasivos”.

— Dr. Alfonso Díaz

Una rehabilitación de este tipo no busca únicamente mejorar el aspecto de los dientes. Antes de iniciar el tratamiento es necesario estudiar cómo encajan las piezas, cómo funciona la mordida y qué cantidad de estructura dental se conserva. A partir de ahí se diseña una solución que combine salud, estabilidad y naturalidad.

¿Cómo puede afectar el reflujo a los dientes?

El reflujo gastroesofágico puede hacer que el contenido ácido del estómago ascienda hacia el esófago y, en algunos casos, llegue a la boca. La exposición repetida a estos ácidos puede favorecer el desgaste de las superficies dentales, especialmente cuando existen otros factores de riesgo.

Algunas señales que pueden indicar la necesidad de una revisión son:

  • Dientes cada vez más cortos o con cambios visibles en su forma.
  • Mayor sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces.
  • Bordes dentales más finos, transparentes o irregulares.
  • Pequeñas fracturas o pérdida de material dental.
  • Cambios en la mordida o dificultad para masticar.
  • Desgaste generalizado sin una causa aparente.

Estos signos no permiten establecer por sí solos un diagnóstico. El desgaste puede tener diferentes causas – erosión, atrición, abrasión o alteraciones de la mordida -, por lo que cada caso debe estudiarse de manera individual y, cuando sea necesario, coordinarse con el especialista médico que trate el reflujo.

Restaurar conservando al máximo el diente

Cuando existe pérdida de estructura, el objetivo es restaurarla de la forma más conservadora posible. La odontología restauradora actual permite devolver volumen, forma y función mediante técnicas mínimamente invasivas.

La elección del tratamiento dependerá, entre otros factores, de la cantidad de tejido dental conservado, el grado de desgaste, la mordida, la presencia de sensibilidad o fracturas y las necesidades estéticas y funcionales del paciente.

En determinados casos pueden utilizarse restauraciones adhesivas y otras soluciones de estética dental. Además, herramientas como la planificación digital, las fotografías clínicas o los registros de mordida ayudan a anticipar el resultado y personalizar el tratamiento.

La prioridad es siempre conservar el máximo de estructura dental sana y lograr una restauración que se integre de forma natural con el resto de los dientes.

La importancia de un diagnóstico completo

Tratar únicamente el desgaste visible no siempre es suficiente. Para conseguir un resultado estable a largo plazo, también es fundamental identificar y controlar los factores que han provocado la erosión.

Durante la valoración pueden estudiarse el estado del esmalte y la dentina, la distribución del desgaste, la mordida, la presencia de fracturas o sensibilidad y determinados hábitos de alimentación e higiene.

En pacientes con reflujo, el seguimiento también es importante. Mantener una buena higiene oral, acudir a las revisiones y seguir las indicaciones tanto del odontólogo como del médico responsable del reflujo ayuda a proteger el resultado del tratamiento.

La experiencia del Dr. Alfonso Díaz en estética y rehabilitación oral

El Dr. Alfonso Díaz desarrolla su práctica exclusiva en prostodoncia y estética dental. Es graduado en Odontología por la Universidad Católica de Valencia y cuenta con un postgrado en Implantología Oral y Prótesis por la Universidad Miguel Hernández.

Es además profesor colaborador del Máster de Cirugía Implantológica, Prótesis y Periimplantología de la Universidad Alfonso X El Sabio, miembro de SEPES —Sociedad Española de Prótesis Estomatológica—, conferenciante nacional y coautor de artículos científicos. Antes de su formación universitaria en Odontología, también se formó como técnico de laboratorio en Prótesis Dental.

Esta combinación de experiencia clínica, docente y protésica le permite abordar los tratamientos restauradores desde una perspectiva funcional y estética, adaptada a cada paciente.

Recuperar una sonrisa también es recuperar comodidad y confianza

La erosión dental puede avanzar de forma progresiva y pasar desapercibida durante un tiempo. Detectarla a tiempo permite plantear tratamientos conservadores y evitar que la pérdida de estructura siga afectando a la función oral.

Si notas sensibilidad, cambios en la forma de tus dientes o un desgaste progresivo, solicita una valoración. En IDEM Dental estudiaremos tu caso y te explicaremos las opciones disponibles para recuperar la salud, la función y la estética de tu sonrisa mediante un tratamiento personalizado.

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La información de este artículo es divulgativa y no sustituye una exploración ni un diagnóstico profesional. El tratamiento indicado depende de la situación clínica de cada paciente.